Hoy he hablado en laSexta Noticias sobre evaluación, a raíz de las medidas que ha tomado Dinamarca ante el uso de la IA. Seguimos evaluando con la fotografía de un solo día algo que, en realidad, es una película.
En un friso del Patio de la Infanta hay una figura que pasa una vez y hay que agarrar del pelo cuando llega. Así fue formar parte del comité de expertos de Docentes Referentes.
La IAG no es el maestro Yoda cuando tú eres Luke Skywalker: es más bien Robin cuando tú eres Batman. Con energía, con ganas de agradar… y con mucha inexperiencia.
Ni teclado, ni pantalla, ni siquiera la voz. El proyecto AlterEgo del MIT lee señales neuromusculares antes de que llegues a pronunciar la palabra. Y a la educación le estallan las preguntas.
La guerra de los clones comenzado ha. Si la IA escribe por nosotros, la IA piensa por nosotros. Y ese es un problema mucho más grande que la forma de escribir.
Salir de pinchos por la calle Laurel explica la teoría de la autodeterminación mejor que muchos manuales: no hay un único recorrido, hay elección, autonomía y descubrimiento compartido.
Durante veinte años, el TPACK explicó qué hay que saber para enseñar con tecnología. La IA generativa obliga a añadir una cuarta letra: la «E» de Ética.
Escribe RECURSO en comentarios, sigue la cuenta, etiqueta a tres compañeros y haz el pino puente… Eso no es compartir. Compartir, en educación, significa otra cosa.
Perseguir la copia con detectores que fallan más que una escopeta de feria no construye integridad. Sarah Elaine Eaton propone otra cosa: educar para convivir éticamente con la IAG.
Una jam session entre humano y máquina: el algoritmo marcaba el pulso y Javier respondía con intuición, alma y emoción. ¡Pelos de punta! Pero para crear con IA hace falta conocimiento.
Confiamos en la IA sin confiar en ella. Desconfiamos de los contenidos que produce, pero aceptamos los resúmenes que nos da. Y ahí, en el atajo, está el riesgo.
Tres metáforas para saber cómo pedalear con la IA generativa: sin ayuda, delegando del todo… o pedaleando con apoyo. Spoiler: hay que seguir pedaleando.
780 niños y niñas de 8 a 12 años, 1.001 docentes y familias. El estudio del Alan Turing Institute deja una brecha incómoda y una lección: la IAG no es neutral, y el alumnado lo percibe con nitidez.
Un marco que acompaña a los centros desde la conciencia hasta la fluidez en el uso ético, pedagógico y responsable de la IA. Tres etapas, de Infantil a Bachillerato y FP.
Harvard comparó cómo «razonan» los grandes modelos de lenguaje con personas de 65 países. Detrás del discurso global de la IA se esconde una mentalidad muy local.
Ni la tecnología es la panacea, ni la raíz de todos los males. Sobre el decreto de la Comunidad de Madrid y la falsa dicotomía pendular entre euforia y rechazo.
Me acaba de saltar el recuerdo de este momentazo: febrero de 2014, Espacio Fundación Telefónica, mesa de conclusiones de la Escuela de Educación Disruptiva.
Pasear por un espacio donde nacieron ideas que transformaron el mundo es emocionante. Compartir conocimiento en la Residencia de Estudiantes ha sido un regalazo de vida.
El fundador de Khan Academy imagina una IA que tutoriza, acelera la equidad y potencia (no reemplaza) al profesorado. ¿Perspectiva realista o lema tipo Mr. Wonderful?
Retos y oportunidades en España. Un análisis sobre cómo la IA está transformando el sector educativo, publicado por la Oficina C del Congreso de los Diputados.
Edición mágica, escritura mágica, borrador mágico, expansión mágica… Detrás de cada modelo no hay hechizos: hay muchísimo trabajo y conocimiento humano.